CFW - CAPÍTULO IV - LA CREACIÓN

I. Plugo a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, (Heb. 1:2. Juan 1:2,3. Job. 26:13 y 38:4.) para la manifestación de la gloria de su poder, sabiduría y bondad eternos, (Rom. 1:20. Sal. 104:24.) crear o hacer de la nada, en el principio, el mundo y todas las cosas que en él están, ya sean visibles o invisibles, en el espacio de seis días y todas muy buenas. (Gen. 1:1-31. Léase en la Biblia. Col. 1:16.)

II. Después que Dios hubo creado todas las demás criaturas, creó al hombre, varón y hembra. (Gen. 1:27) con alma racional e inmortal, (Gen. 2:7. Luc. 23:43. Ecl. 12:7. Mat. 10:28.) dotados de conocimiento, justicia y santidad verdadera, a la imagen de Dios, (Gen. 1:26.) teniendo la ley de éste escrita en su corazón (Rom. 2:14,15.) y dotados del poder de cumplirla; (Ecl. 7:29) sin embargo habla la posibilidad de que la quebrantaran dejados a su libre albedrío que era mudable (Gen. 3:6. Ecl. 7:29.) Además de esta ley escrita en su corazón, recibieron el mandato de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, y mientras guardaron este mandamiento fueron felices gozando de comunión con Dios, (Gen. 2:17. Véase Gen. 3:8-11, 23.) y teniendo dominio sobre las criaturas. (Gen. 1:28. Véase Sal. 8:6,7,8)